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Movimiento libre y autonomía

El principio entero, en una frase

No le pongas en una postura que no alcanza

Muestra gratuita25 puntos

De 0 a 18 meses

Emmi Pikler, pediatra húngara, dejó una regla que cabe en una línea: no coloques al bebé en una postura a la que no haya llegado por sí mismo. Si no se sienta solo, no se le sienta. Si no se pone de pie, no se le pone.

Parece severo y es justo lo contrario: es confiar en que su cuerpo sabe el orden. Cada postura llega cuando la anterior está firme, y ese orden no se salta sin coste.

tumbado gira se sienta gatea
El cuerpo sube en orden. Cada postura se apoya en la que ya domina.

Colocado

Sentado entre cojines antes de tiempo. No puede salir ni cambiar de postura; si se cae, se cae de golpe.

Libre

Boca arriba en el suelo. Gira, se estira, alcanza un juguete y vuelve. Entra y sale de lo que domina.

Un bebé colocado está atrapado en esa posición. Uno libre se mueve por todas las que ha conquistado, y así conquista la siguiente.

Lo mismo con ponerle de pie sujeto de las manos «para que practique»: no fortalece nada que no venga solo, y le da una vista y una expectativa de una postura que aún no controla. Cuando le sueltas, se cae, porque las piernas no llegaban todavía.

Qué cambia cuando dejas de colocar

Un ejemplo: sientas a un bebé de cinco meses entre cojines y parece contento. Pero no llegó ahí solo, así que no sabe deshacerlo: cuando se cansa, no puede tumbarse, se vence de lado y aprende que sentarse es incómodo. El que llega a sentarse por su cuenta, meses después, ya sabe salir, porque el camino de ida le enseñó el de vuelta.

Esto no es dejarle tirado: es estar cerca, hablarle y ponerle cosas al alcance, sin colocarle el cuerpo. Y si a su edad no aparece ningún avance de movimiento, o notas que un lado se mueve distinto del otro, no lo dejes pasar: consúltalo con el pediatra.

Hoy: quita los cojines de apuntalar y déjale un rato boca arriba en una manta firme, con espacio. Observa cuánto se mueve cuando nadie le sostiene. Verás que no se está quieto ni un minuto: girar de un lado a otro, empujar con los pies y estirarse para alcanzar ya es todo el gimnasio que necesita a esta edad.